
Comprometer a un medio asegurando que una sentencia es una noticia falsa podría, posiblemente, ajustarse al tipo penal de difamación mediante el uso de medios electrónicos, tipificado por la ley.
Mauricio Carpio ha sido mordido por la lambisconería que ha corroído la comunicación, proveniente de entes que otrora le eran incluso, muy cercanos.
Hoy, el comunicador y periodista, dueño del canal Informe TV, ha salido a contrarrestar el atrevimiento de un medio adulón del alcalde de Santo Domingo Este. Ese mismo medio se contradice al afirmar que es fake news la misma nota de prensa que publicó, relativa a la sentencia que somete al alcalde para que entregue la documentación sobre los arbitrios del megaproyecto City Center.
El “medio” —si así se le puede llamar— procedió a publicar la nota de prensa conforme a la sentencia y, acto seguido, en el mismo espacio, acusó de ser noticia falsa esa misma nota de prensa.
La degradación de varios medios en Santo Domingo Este, así como de sus dueños, es harto conocida. Está alimentada por instituciones y políticos que ven en este tipo de chatarra comunicacional preservativos desechables, aunque gocen de cero credibilidad precisamente por las dicotomías que corroen los artículos que publican.
Quién sabe si hasta el mismo Mauricio Carpio entienda, saque la conclusión y se convenza de que, cuando tus aliados son mercenarios, tarde o temprano te venderán o dirán que “es una fake news”.
Se la juegan, porque afirmar que es falso el contenido de una sentencia oficial seguramente está tipificado y puede ser objeto de denuncia o sometimiento a la justicia.







